Wednesday, May 20, 2026

2026.05.25: Kikujirô no natsu (Takeshi Kitano, 1999)


 Esta semana vemos Kikujiro. Esperamos sus comentarios.

3 comments:

  1. Al final de la película nos enteramos que Kikujiro es el adulto, Kitano. Y está bien que la película se llame el Verano de Kikujuro porque es más sobre él que sobre el niño.
    Kikujiro no sería el adulto responable de las películas que vimos sobre esta temática anteriormente, acá no parece estar para instruir o enseñar (sobre los placeres de la vida, o sobre un método para enfrentar la realidad). La mayor parte del tiempo, bastante más que la primera mitad de la película, no está muy preocupado por el bienestar de Masao. Lo usa para apostar a las carreras, para conseguir que los lleven en auto, le dice idiota en varias ocasiones y le da unos cuantos coscorrones, lo deja solo en más de una oportunidad y, desde ya, no se preocupa demasiado por darle buenos ejemplos. Y si alguien crece como personaje es él, no el niño: después del encuentro con la madre empieza a tener una actitud más protectora con Masao, en la medida de lo que es posible para él. Si no recuerdo mal el primer cambio es con la entrega de la campana del ángel.
    A mi me costó ver esa primera mitad, supongo que intenta ser graciosa pero no me gusto ver como llamaba idiota a Masao o lo dejaba solo. Me pasa bastante con el cine asiático que no alcanzo a entender su humor, si es que es lo que se intenta. Me cuesta descrifrar sus intenciones. Desde ya que la escena del abuso, que me pareció muy violenta.
    Si disfruté mucho de algunos momentos en que Masao pasa a ser el centro, por ejemplo, con el encuentro con la pareja simpática o en los juegos con el poeta. Y por supuesto, al final, cuando arman ese grupo tan dispar con el poeta y los motociclistas y con esos juegos y lindos momentos.
    La esposa me pareció un gran personaje y lamenté que no apareciera más. Parecería que lo manda a Kikujiro con Masao no tanto para alegrar al chico sino para ver si el marido aprende algo de responsabilidad: una premisa peligrosa para la vida real pero que está muy bien para una película.
    Me gustaron mucho los separadores del libro de las vacaciones de Masao.
    Lo del auto accidentado me hizo reir.

    PS. disculpen que va dos veces, pero me equivoqué y publiqué el comentario en la película anterior.

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    1. Excelente tu comentario, Malalis.
      Adhiero en todo, pero sobre todo en lo que decís sobre el crecimiento del personaje de Kikujuro, que nos regala el nombre al final como un cierre precioso. Incluso, ni me había dado cuenta de que el nombre del nene era Masao, je.. no estaba pensando en el título, evidentemente.
      Me gusta como engancha con las otras dos pelis del ciclo, en cuanto a los turbios antecedentes de los hombres a cargo. Cuando el la pileta vi los tatuajes típicos de los yakuzas me preocupé. Eso explicaba su comportamiento en general, pero sobre todo su sensación de impunidad y su falta de miedo.
      El hilo entre los dos y sus madres está muy bien. Sostiene la historia.
      También me costó mucho la primera mitad y también me espanté con la escena de la casi violación del nene.
      No me hicieron reír los momentos de humor ni me entusiasmaron los separadores. Identifiqué en el humor y la caricaturización de algunos personajes, lo que ya conocía del animé, pero me costó verlo en una película de este tono.
      Lo que sí me gustó, es que Kitano lograra, desde la segunda mitad de la película en adelante, que ese hombre desagradable se transformara en alguien querible. Entré en sintonía tanto con Masao como con los acompañantes del campamento, que empezaron a mezclar el respeto con cierto cuidado hacia él también.
      De las escenas oníricas, algunas me gustaron y otras no. No tengo explicación.
      La música fue muy importante para ganar mi confianza. Y algunas tomas también, los paisajes y los detalles.

      "Lo del auto accidentado me hizo reir." a mí también!! fue de los pocos chistes que funcionó en mí =)

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  2. Sin conocer mucho del humor japonés, creo que el personaje de Kikujiro es como el Beat Takeshi de su programa de televisión Two Beat (de hecho, el personaje de la parada de colectivo al que le roba el almuerzo es el otro Beat, Beat Kiyoshi): un humor grueso que en la Argentina también existía hace 40 o 50 años (pienso en Olmedo, por ejemplo).
    Kikujiro es un tarambana, egoísta, irresponsable pero no tiene maldad: la película se encarga de ponerlo en la vereda de enfrente de los realmente malos: el abusador, los Yakuza que lo golpean, y siempre termina en buenos términos con los que él mismo destrata.
    Efectivamente la película es más sobre Kikujiro que sobre Masao (quizás si fuera occidental, habríamos pescado antes lo del nombre, ja). Me reí en unos cuantos pasajes (el del auto es superior), son chistes tontos en su mayoría. Me recordó ciertos productos televisivos de la infancia, con ese humor físico, al estilo Los tres chiflados, los golpes en la cabeza, los apodos injuriosos, el abuso del “inteligente” contra el “tonto” … creo que la película habita ese mundo, aunque con un ritmo moroso, por momentos hasta contemplativo, bien distinto del ritmo frenético del slapstick. Ahora me acordé también de El gordo y el flaco, había mucho de eso, hago memoria: Abbott y Costello, Jerry Lewis y Dean Martin, hoy serían imposibles.
    Me gustaron los planos fijos que vuelven absurdas las mismas imágenes que muestran y el dislocamiento entre causa-efecto, como cuando deja fuera de campo las palizas que recibe Kikujiro y solo vemos su consecuencia, son procedimientos bastante habituales en Kitano.
    De la música, destaco el tema musical principal, no tanto la música que subrayaba los momentos dramáticos.

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