Me gustó mucho esta película. Me gustó cómo el director va "administrando" los sentimientos del protagonista, que para mí no es el típico arribista o un tipo simplemente deslumbrado por el dinero, a mi juicio, en su conducta pesa el deslumbramiento que le produce Angela.
Lo interesante es que esta "administración de sentimientos" no es solo para el espectador sino para el mismo Eastman que va siendo tomado por los sentimientos hacia Alice, hacia Angela, hacia la vida cómoda a la que va accediendo... hay algo como de asistir a un cambio de estado en el mismo momento en que está pasando, algo que se describe bien con el presente continuo, como si no hubiera un sujeto que toma decisiones sino dejándose llevar.
Un ejemplo de esto es la manera en que se va presentando la idea del asesinato de Alice, la primera vez con la noticia que se escucha en la radio, luego con el relato que hace Angela de la chica muerta en el lago. Es como una enfermedad insidiosa.
Por eso está muy bien que no quede claro en las imágenes si George intentó o no salvar a Alice, sabemos sí, que aunque él lo pensó y fue orquestando toda la situación, la que provocó el vuelco del bote fue ella. De ahí que la duda sea más moral que judicial, más existencial que objetiva y que el sacerdote de algún modo la resuelva preguntándole en cuál de las dos pensaba en ese momento.
Me gustaron los tres actores principales y sus personajes. La actuación de Monty es buenísima.
La secuencia de apertura está muy bien, es muy linda la escena de George mirando el cartel que dice "It's an Eastman" y luego cuando se da vuelta decidido a hacer dedo Angela pasa con su auto sin detenerse, él en cambio ya la sigue con la mirada. Otro detalle precioso es el cartel luminoso "Vickers" frente a su ventana.
Me parecieron muy bien usados los fundidos encadenados y las sobreimpresiones.
Me gustó mucho esta película. Me gustó cómo el director va "administrando" los sentimientos del protagonista, que para mí no es el típico arribista o un tipo simplemente deslumbrado por el dinero, a mi juicio, en su conducta pesa el deslumbramiento que le produce Angela.
ReplyDeleteLo interesante es que esta "administración de sentimientos" no es solo para el espectador sino para el mismo Eastman que va siendo tomado por los sentimientos hacia Alice, hacia Angela, hacia la vida cómoda a la que va accediendo... hay algo como de asistir a un cambio de estado en el mismo momento en que está pasando, algo que se describe bien con el presente continuo, como si no hubiera un sujeto que toma decisiones sino dejándose llevar.
Un ejemplo de esto es la manera en que se va presentando la idea del asesinato de Alice, la primera vez con la noticia que se escucha en la radio, luego con el relato que hace Angela de la chica muerta en el lago. Es como una enfermedad insidiosa.
Por eso está muy bien que no quede claro en las imágenes si George intentó o no salvar a Alice, sabemos sí, que aunque él lo pensó y fue orquestando toda la situación, la que provocó el vuelco del bote fue ella. De ahí que la duda sea más moral que judicial, más existencial que objetiva y que el sacerdote de algún modo la resuelva preguntándole en cuál de las dos pensaba en ese momento.
Me gustaron los tres actores principales y sus personajes. La actuación de Monty es buenísima.
La secuencia de apertura está muy bien, es muy linda la escena de George mirando el cartel que dice "It's an Eastman" y luego cuando se da vuelta decidido a hacer dedo Angela pasa con su auto sin detenerse, él en cambio ya la sigue con la mirada. Otro detalle precioso es el cartel luminoso "Vickers" frente a su ventana.
Me parecieron muy bien usados los fundidos encadenados y las sobreimpresiones.